septiembre 20, 2008

Amsterdam

Salió una mañana rumbo al trabajo; llegó sin problemas en su auto nuevo chino; después de dar las acostumbradas vueltas a la colonia, cuando logró estacionarse y apagar el motor, se dio cuenta de que era un atardecer tranquilo; le gustó el silencio; respiró hondo y encendió el motor; llegó sin problemas a su casa; dejó escapar una sonrisa cuando encontró el cajón del estacionamiento vacío.

septiembre 06, 2008

pendientes conejos

Dices bien, amigo. "Conejos" es un buen adjetivo para los pendientes. Deberíamos comerlos o verlos retozar, pero siempre esterilizarlos. No me preocupan los pendientes de teclado o de volante o de filas bancarias o de tintas. Me preocupan ahora los pendientes de la piel y los de los ojos. A ser, pues, gente otra vez.

agosto 26, 2008

comer en dos canciones

y después de comer, cagar en una
bañarse en otras dos
ponerse ropa
caer en la cuenta de las ochenta y cinco
que, como mucho, ha pasado en la cama
y pensar también en lo importante:
quién puede hablar de rutina

si se fue a dormir a las seis de la mañana

agosto 19, 2008

Perder el sentido

Supongo que caer es esto: desvanecerse, perder el sentido. Pero si la evaporación fuera perfecta la caida nunca tendría fin ni tocaríamos fondo. A menos, quizá, que supongamos un fondo más cercano; un fondo total que por estar en todas partes está todo el tiempo; un fondo dios.

Supongo entonces que no debo preocuparme tanto (o me vendo esa idea): caer es supremo.